Eros Contra el Goce del Odio.
Por una Política del Deseo Civilizatorio I - El Régimen Emocional del Fascismo Devenir crueles y gozar. El programa de la ultraderecha es instaurar un régimen emocional donde el daño sea explícito, deseado y justificado. Su oferta libidinal es liberar la violencia: una recaída controlada en lo salvaje, una renuncia selectiva al pacto de la cultura. Este pacto se basaba en la prohibición del asesinato y el reconocimiento del otro como semejante. El fascismo lo suspende para ciertos grupos, creando una zona franca para la crueldad del resto. Así, canaliza la agresividad y el resentimiento —productos de la frustración social— dándoles un objeto legítimo y un permiso social. Es un salvajismo con reglas, delimitado por el grupo, dirigido contra el chivo expiatorio, pero que mantiene la lealtad al líder y la disciplina interna. El fascismo del fin de los tiempos ...