Eros o Tanatos.
Abascal, Ayuso, Tellado, Trump. Milei, Bolsonaro, Orban, Le Pen... todos tienen una receta sentimental para el mundo: la crueldad.
1. El lujo y el poder de inversión de una minúscula élite (0.001%) son el motor principal del colapso ecológico.
La desigualdad obscena no es un efecto colateral del sistema, es su motor y su consecuencia.
- El 0.001% (≈60,000 personas) posee 3 veces más que 4,000 millones de personas.
- El 10% más rico emite el 77% del carbono ligado a la propiedad de capital (no solo consumo).
- La mitad más pobre de la humanidad (4,000 millones) emite solo el 3% de ese carbono y sufre los peores impactos climáticos.
Esto significa que la crisis climática es, en esencia, una crisis de desigualdad. No es "la humanidad" quien destruye el planeta: es un sistema económico que concentra el poder de destrucción en una infinitesimal élite, mientras externaliza los costes sobre los más pobres.
La lógica perversa del sistema:
- Acumulación por desposesión: La riqueza del 0.001% no viene de generar valor real, sino de extraerlo: de los recursos naturales, del trabajo mal pagado, de los sistemas fiscales evadidos, de los bienes comunes privatizados.
- Externalización masiva: El lujo desorbitado (jets privados, yates, megamansiones, consumo hiperbólico) y las inversiones contaminantes del 10% más rico tienen un coste astronómico que pagan:
- Los ecosistemas (con degradación).
- Los pobres globales (con inundaciones, sequías, hambrunas).
- Las futuras generaciones (con un planeta inhabitable).
El informe revela que no enfrentamos una crisis técnica, sino una crisis de poder.
El 0.001% tiene tanto poder económico que puede comprar políticos, manipular mercados, evadir leyes y bloquear cualquier transición ecológica que amenace sus ganancias.
En esencia, la lucha ecológica y la lucha contra la desigualdad son la misma lucha.
2. La máxima autoridad ambiental mundial confirma que el problema es sistémico. Los sistemas económicos y de gobernanza actuales son incompetentes para la sostenibilidad.
Lo que la ONU describe aquí es, en esencia, la bancarrota ecológica del capitalismo y la necesidad de una revolución civilizatoria.
Los puntos clave que confirman el análisis crítico:
1. El reconocimiento de la "policrisis" sistémica: La ONU abandona la visión fragmentada. Ya no habla de "problemas ambientales" aislados, sino de crisis interconectadas que se retroalimentan: cambio climático + pérdida de biodiversidad + contaminación + degradación de suelos. Esto es crucial: atacar una sin las otras es inútil.
2. La condena explícita al sistema económico actual: La frase "sistemas insostenibles de producción y consumo" y la declaración de que "los sistemas económicos, financieros y de gobernanza actuales no son aptos" constituyen una acusación directa al modelo económico dominante.
3. El abandono del PIB como brújula: Pedir que se deje de usar el PIB como indicador clave es un cambio de paradigma epistemológico. El PIB mide la actividad económica, pero no distingue entre actividad destructiva y regenerativa. Es la métrica del crecimiento por el crecimiento, ciega a la destrucción ecológica.
4. La llamada a la transformación estructural (no incremental): No pide reformas, sino "transformación de los cimientos estructurales del sistema". Habla de ritmo, escala e integración "sin precedentes". Esto equivale a decir: el sistema no es reformable, debe ser reemplazado.
5. La internalización de externalidades como eje: “Internalizar las externalidades sociales y ambientales en los precios" significa: hacer pagar a quienes contaminan y destruyen. Esto desmontaría la rentabilidad de industrias extractivas y desechables. Es aplicar el principio "quien contamina paga" de manera radical.
7. La economía circular como imperativo (no opción): La economía lineal (extraer-producir-desechar) es identificada como el motor del colapso. La alternativa es una economía que elimine el concepto de "residuo", donde todo sea nutriente para un nuevo ciclo. Esto exige rediseñar todo: productos, cadenas de suministro, modelos de negocio.
La ONU identifica el problema con claridad: el sistema económico actual es incompatible con la vida en el planeta. Pero la ONU no tiene poder para cambiar ese sistema. Sus llamados chocan contra:
Los intereses geopolíticos: Países que dependen de exportar petróleo, gas, carne, soja.
El poder corporativo: Empresas cuyo valor bursátil depende de externalizar costes ambientales.
La lógica del crecimiento: Gobiernos que miden su éxito por el PIB.
El imaginario cultural: Ciudadanos educados en el consumismo como sinónimo de bienestar.
No es un problema técnico, es un problema de poder. El conocimiento científico ya está dado. Lo que falta es la voluntad política para enfrentar a los gigantes que se benefician del ecocidio.
Eso exige, como dice el informe, una transformación "a una profundidad sin precedentes". O lo hacemos, o la catástrofe lo hará por nosotros, de la manera más brutal e injusta.
3. El capitalismo genera desechos tóxicos como subproducto inevitable. Externaliza sus costes al planeta y a las comunidades más vulnerables.
Crítica al sistema económico globalizado
- Movilidad y globalización: Se señala la hiperconectividad humana y comercial como facilitadora de la diseminación de patógenos (ej.: viajeros que transportan virus en su calzado, comercio de animales).
- Modelo productivista: Se critica la producción intensiva de alimentos (macrogranjas, agricultura industrial) por:
- Homogeneización genética: Animales idénticos que favorecen la propagación rápida de enfermedades.
- Destrucción de ecosistemas: Deforestación (ej.: soja para piensos) y reducción de biodiversidad, lo que elimina barreras naturales contra patógenos.
- Resistencia antimicrobiana: Uso preventivo de antibióticos en ganadería.
- Vínculo con la crisis climática y ecológica
- Calentamiento global: Se subraya su papel en la expansión de vectores (mosquitos, garrapatas) a nuevas zonas, prolongando su actividad anual.
- Degradación ambiental: La invasión de hábitats naturales aumenta el contacto entre humanos, animales domésticos y fauna silvestre (ej.: jabalíes en zonas urbanas), facilitando saltos de patógenos (zoonosis).
- Ideología subyacente: "One Health" y justicia socioambiental
- Enfoque integral: Salud humana, animal y ambiental son interdependientes. La pandemia es síntoma de un "sistema alimentario industrializado que falla por todos lados" (como afirma Celsa Peiteado de WWF).
- Cuestionamiento del crecimiento ilimitado: Se propone una revisión profunda del modelo económico, priorizando la resiliencia ecológica y la diversidad biológica sobre la eficiencia productiva a corto plazo.
4. La misma lógica (globalización + producción intensiva + degradación ambiental) que crea vertederos, crea las condiciones para pandemias.
La lógica del "fuera de la vista, fuera de la mente" (y del balance)
El capital trata los ecosistemas como externalidades. Un vertedero es la materialización de ese concepto: el coste real de un producto (su desecho final, tóxico y eterno) no lo paga la empresa, sino la comunidad, el agua, el suelo y la salud pública. Los 500.000 vertederos europeos, el 90% anteriores a cualquier regulación, son el legado tóxico acumulado de décadas de crecimiento económico que nunca contabilizó su huella de destrucción.
La mercantilización de la naturaleza y su colapso como sumidero
El planeta tiene límites biofísicos, pero la lógica capitalista de crecimiento infinito no los reconoce. Los vertederos en zonas inundables, costas erosionadas y acuíferos muestran que el "sumidero" está desbordado. El cambio climático (otra externalidad) actúa ahora como multiplicador de riesgos, liberando las toxinas que se pretendían enterrar. El sistema no solo genera el desecho, sino que socava su propio intento de ocultarlo.
Conclusión: El "mapa de la basura de Europa" es, en realidad, el mapa de las externalidades del capital. Cada vertedero es una tumba para los residuos de un modelo que vive de negar sus propios desechos.
La alternativa que se vislumbra (pero que el sistema resiste) es un cambio de paradigma: de la economía lineal (extraer-producir-desechar) a una economía circular y regenerativa, donde los desechos no existan y los costes ecológicos sean internalizados.
5. ¿Qué hacer?
1. Impuesto global a los ultrarricos (y a la riqueza extrema)
- Objetivo: Desactivar el poder político y ecológico de la oligarquía.
- Mecanismo: El informe sugiere un 3% sobre el patrimonio de centimillonarios y multimillonarios, recaudando 750.000 millones anuales. Eso es más que el PIB de muchos países.
- Destino: Fondo Global para la Transición Ecológica y Justicia Social. Financiaría la adaptación climática del Sur Global, salud y educación pública universal, y la reconversión industrial verde.
2. Fin a los paraísos fiscales (y a la arquitectura global del secreto)
- Objetivo: Eliminar el escondite que permite la impunidad fiscal y la corrupción.
- Mecanismo: Sanciones comerciales y financieras contra jurisdicciones opacas. Transparencia financiera global automática. Tratado internacional que desmantele el entramado offshore.
- Efecto: Recuperar billones de euros evadidos. Restaurar la progresividad real de los impuestos. Socavar el modelo económico del rentier.
3. Reorientación radical de los flujos de capital
- Objetivo: Subordinar la inversión a límites ecológicos y necesidades sociales.
- Mecanismo:
- Prohibir la inversión en combustibles fósiles, agronegocio industrial destructivo y armamento.
- Redirigir el ahorro mundial (fondos de pensiones, bancos) hacia energías renovables comunales, agroecología, transporte público y economía del cuidado.
- Democratizar la banca central y los bancos de desarrollo para que financien bienes comunes, no especulación.
- Principio: El capital es un recurso social que debe servir a la supervivencia colectiva, no a la acumulación privada.
4. Renta Básica Universal (RBU)
- Objetivo: Desacoplar la supervivencia material del empleo precario y del crecimiento destructivo. Desmercantilizar la vida.
- Mecanismo: Financiada con los impuestos a la riqueza extrema, a las transacciones financieras y a las externalidades ambientales.
- Efecto transformador:
- Poder de negociación: Los trabajadores podrán rechazar empleos ecocidas o explotadores.
- Redistribución de tiempo: Libera tiempo para el cuidado, el activismo, la producción comunitaria y el ocio no consumista.
- Estabilidad ante la transición: Amortigua el impacto de abandonar industrias destructivas.
- Visión: La RBU no es un "parche asistencial". Es la base material para una democracia real y una economía postcrecimiento.
5. Radicalización democrática
- Objetivo: Romper el secuestro de la democracia por el poder económico. Si el 0.001% controla la política, ninguna reforma es posible.
- Mecanismos concretos:
- Financiación pública exclusiva de campañas. Prohibición de lobbies corporativos.
- Sortición (democracia por sorteo) para asambleas ciudadanas con poder vinculante sobre temas clave (energía, fiscalidad, límites ecológicos).
- Derecho a revocatoria de cargos públicos.
- Socialización de los medios de comunicación clave para romper el cerco ideológico.
- Democratización económica: Derecho de veto obrero y comunitario sobre decisiones estratégicas de empresas. Fomento de cooperativas y economías comunitarias.
- Principio: La democracia no puede ser un espectáculo electoral cada cuatro años. Debe ser un proceso continuo de deliberación y decisión colectiva sobre nuestro metabolismo con la naturaleza.
Estas cinco medidas son indivisibles. Cada una necesita de las otras:
- Sin impuestos a los ultrarricos y fin de los paraísos fiscales, no hay recursos para la RBU ni para la transición ecológica.
- Sin reorientación del capital, seguiremos financiando nuestra propia extinción.
- Sin RBU, la mayoría no tendrá seguridad material para participar en una democracia radicalizada.
- Sin radicalización democrática, las élites bloquearán las otras cuatro medidas.
6. Llámalo socialismo si quieres, pero no es más que sentido común.
Por qué es "sentido común" y no mera ideología:
1. Basado en evidencia, no en dogma:
Cada punto responde a datos concretos: el 0.001% posee riqueza obscena, los paraísos fiscales esconden billones, los flujos de capital financian el colapso climático, la precariedad destruye la capacidad de actuar, y la democracia está secuestrada. Las soluciones son proporcionales al diagnóstico.
2 No inventa nada, solo lleva las cosas a su conclusión lógica:
Si la contaminación tiene un coste, quien contamina debe pagar (internalizar externalidades).
Si la democracia significa “gobierno del pueblo”, el pueblo debe gobernar de verdad.
Si la economía debe servir a las personas, las personas deben controlar la economía.
Esto no es revolucionario; es aplicar principios básicos de justicia y eficiencia que ya aceptamos en teoría.
3. Reconoce límites físicos:
Un planeta finito no puede soportar crecimiento infinito ni acumulación infinita. Redistribuir y vivir dentro de los límites ecológicos no es “socialismo”, es aritmética.
4. Prioriza la seguridad colectiva sobre el privilegio privado:
En una emergencia (incendio, pandemia, colapso climático), se movilizan recursos comunes y se restringe la acumulación privada para el bien mayor. La Tierra está en emergencia. Actuar en consecuencia es sentido común de emergencia.
7. Migrante
Mientras unos pocos tenga muchísimo y unos muchos tenga poquísimo no habrá solución, por ejemplo, al problema de la migración obligada de millones. El africano que llega en cayuco es una mierda, el fascismo deshumaniza al migrante, así queda justificada toda la crueldad. Señala al débil y protege al fuerte.
La desigualdad extrema genera las migraciones forzadas... y luego las criminaliza.
- El círculo vicioso:
- Paso 1 (Expropiación): El modelo económico global (deuda externa, tratados comerciales desiguales, explotación de recursos, cambio climático causado por el Norte Global) despoja a países enteros de su presente y su futuro. Destruye medios de vida, seca tierras, inunda cosechas y hace imposible una vida digna.
- Paso 2 (Fuga): Millones de personas, sin otra opción, emprenden el viaje más peligroso. No migran, son expulsados por la miseria y la violencia que nuestro sistema exporta.
- Paso 3 (Criminalización): Al llegar a las fronteras del mundo rico, la narrativa se invierte. La víctima se convierte en "invasor", el expulsado en "oportunista", el refugiado climático en "ilegal". El fascismo (y su versión light, el nacionalismo xenófobo) deshumaniza para justificar lo injustificable: vallas con cuchillas, devoluciones en caliente, campos de internamiento, dejarles morir en el mar.
- La lógica perversa: "Señala al débil, protege al fuerte".
Es el mecanismo perfecto de dominación. - Desvía la ira: La frustración de las clases trabajadoras locales, también precarizadas por el mismo sistema, se redirige hacia "el otro", el migrante, en lugar de hacia los oligarcas y corporaciones que de verdad explotan a ambos.
- Divide y vencerás: Impide la solidaridad de clase entre el trabajador local y el migrante. Si ambos lucharan juntos por salarios dignos, derechos y servicios públicos, serían imparables.
- Justifica el estado policial: La "amenaza migratoria" sirve para militarizar fronteras, recortar libertades civiles y aumentar los presupuestos de seguridad, mientras se recortan los de salud, educación y vivienda.
- La solución real (la misma de siempre, ahora en clave migratoria):
No hay muro suficientemente alto, ni política suficientemente cruel, que pueda contener a millones de personas que huyen de la nada. La única solución duradera es atacar las causas en el origen, y eso exige el Programa de Emergencia Civilizatoria: - Impuesto global a los ultrarricos y fin de los paraísos fiscales: Para financiar una reparación climática y económica masiva hacia el Sur Global. Inversión en agroecología, energías limpias, salud y educación pública allí, no para "frenar migraciones", sino porque es un acto de justicia. La gente migrará menos cuando tenga un futuro en su tierra.
- Reorientación radical del capital: Dejar de financiar, mediante nuestros bancos y pensiones, a las multinacionales que explotan recursos y mano de obra en esos países.
- RBU global (como horizonte) y derechos universales: Desmercantilizar el derecho a la existencia. Si toda persona tuviera garantizada una base material mínima donde está, la migración sería una elección, no una necesidad desesperada.
- Radicalización democrática: Para desmontar la maquinaria política que sirve a los intereses que crean migrantes (las corporaciones extractivas, el complejo militar-industrial de fronteras) y luego los persiguen.
En resumen: El cayuco no es el problema. El cayuco es la consecuencia final y visible de una cadena de expolio que empieza en los despachos de las multinacionales, los paraísos fiscales y los parlamentos cómplices. Deshumanizar al migrante es la cortina de humo necesaria para que no veamos esa cadena.
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